Los conflictos geopolíticos y los instrumentos de política climática como los precios del CO2 y los bonos verdes, se combinan para elevar los costos de generación de energía, especialmente en países importadores de combustibles fósiles como Chile.
Conflictos Geopolíticos que Influyen en el Precio del Gas y CarbónLos conflictos geopolíticos mundiales crean incertidumbre y volatilidad en los mercados de commodities, afectando directamente los precios del Gas Natural Licuado (GNL) y el carbón, que son vitales para la matriz energética chilena.
Rusia-Ucrania:
Este conflicto ha tenido un impacto duradero en la reconfiguración de los flujos de gas natural, especialmente hacia Europa, lo que genera una mayor competencia global por el GNL y eleva su precio.
Conflicto en el Mar Rojo/Oriente Medio:
Los ataques a buques mercantes en rutas marítimas clave (como el Canal de Suez) obligan a desviar el transporte de GNL y otros combustibles por rutas más largas (como el Cabo de Buena Esperanza). Esto:
- Aumenta los costos de flete y seguro.
- Incrementa los tiempos de entrega.
- Amplifica la huella de carbono del transporte marítimo, lo que indirectamente puede encarecer las operaciones bajo esquemas de tarificación de emisiones.
Volatilidad General:
La inestabilidad en regiones productoras de hidrocarburos, como Oriente Medio, alimenta la preocupación por las interrupciones en el suministro global, manteniendo una presión alcista sobre los precios del petróleo, el gas y el carbón.
La necesidad de diversificar y asegurar el suministro en este contexto geopolítico también puede llevar a los países a pagar precios spot más altos por el GNL para garantizar la seguridad energética.
Precios del CO2 y Bonos Verdes: Capas de Costo en Chile
Chile, en su compromiso con la carbono neutralidad para 2050, ha implementado mecanismos que internalizan el costo ambiental de las emisiones, añadiendo nuevas capas a los costos de generación, especialmente para las centrales a carbón y gas.
Impuesto al CO2 (Precio del CO2):
Chile aplica un impuesto a las emisiones de dióxido de carbono (CO_2) de fuentes fijas, principalmente en el sector energético (centrales termoeléctricas). Este impuesto se fija en 5 USD/tonelada de CO 2 equivalente.
Si bien el precio es bajo comparado con mercados internacionales, opera como un costo marginal para las generadoras que utilizan combustibles fósiles, incentivando la transición hacia energías más limpias.
Además del impuesto directo, Chile utiliza un Precio Social del Carbono (PSC), que es un valor económico más alto (actualizado, por ejemplo, a 71,1 USD/t $CO_2$ para 2025 en la evaluación de proyectos públicos), utilizado para valorar los beneficios de mitigación en las decisiones de inversión pública.
Bonos Verdes:
Los bonos verdes son instrumentos de deuda emitidos por gobiernos o corporaciones para financiar proyectos con beneficios ambientales y/o climáticos, como el desarrollo de energías renovables o la eficiencia energética.
Chile ha sido un emisor activo de Bonos Verdes Soberanos desde 2019, lo que demuestra un compromiso con la acción climática.
Para el sector privado, aunque los bonos verdes pueden ofrecer ciertas ventajas de financiamiento (como acceso a un pool de inversionistas «verdes» y potencialmente mejores tasas), las empresas que los emiten (incluidas las generadoras de energía) deben cumplir con estrictos criterios de elegibilidad y transparencia, lo que puede añadir costos de reporting y verificación para asegurar que los fondos se destinan a proyectos realmente sostenibles. Estos costos, en última instancia, se reflejan en la estructura de costos del proyecto energético.
Ambos instrumentos actúan como un motor de la Transición Energética, encareciendo la generación sucia y abaratando (por comparación y financiamiento) el desarrollo de proyectos de energía renovable.

